Tabule

Las mejores recetas de tabule

Tabulé de quinoa

Tabulé de quinoa

Dentro de las muchas formas de elaboración que tiene el famoso tabulé encontramos el que está elaborado con quinoa, uno de los ingredientes que más de moda está actualmente en el mundo de la gastronomía.

En esta entrada vamos a prescindir del tradicional bulgur (trigo partido) o del cuscús (sémola de trigo) y lo vamos a cambiar por la quinoa. La receta que os vamos a dar es para cuatro personas y se prepara en muy poco tiempo, por lo que no tendréis excusa en prepararlo y llevar este delicioso sabor a tu mesa.

Para preparar esta receta necesitaréis los siguientes ingredientes:

  • 2 tazas de quinoa.
  • Una taza de pepino (sin piel y cortado en dados)
  • Una taza de tomate (pelado y cortado en dados)
  • Media taza de perejil fresco picado
  • Un tercio de taza de cebolla picada.
  • Un tercio de taza de menta fresca picada.
  • 2 dientes de ajo laminados
  • El zumo de dos limones recién exprimidos.
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de sal.

Modo de elaboración

Comenzaremos echando agua en una cazuela y poniéndola a hervir. A la hora de añadir la quinoa a este tabulé la proporción respecto al que se hace con el cuscús o el bulgur. En este caso se deben echar tres partes de agua por una de quinoa.

Cuando la echemos, bajaremos el fuego al mínimo, pondremos la tapa y cocinaremos a fuego lento durante unos 15 minutos aproximadamente hasta que la quinoa esté completamente tierna y tenga una textura esponjosa.

Una vez esté hecha, dejaremos que enfríe a temperatura ambiente y antes de emplatarla, tendremos que mezclar en una taza o un bol el aceite, el zumo de limón, el ajo, tomate, cebolla, pepino y el resto de hierbas picadas. Cuando lo tengamos hecho lo incorporaremos a la quinoa ya fría y ya podremos comer.

Consejos

En esta elaboración, no ocurre lo mismo que con otras clases e tabulé en los que cuando se acaba de hacer hay que meterlo en la nevera para que los ingredientes se asienten. En este caso se debe acabar de hacer y comer directamente, porque lo que nos interesa en esta elaboración es que podamos degustar todos los ingredientes lo más frescos posible.

Si queremos aportarle un sabor un poco más fresco que el toque que le da el cilantro, podremos ponerle un poco de jengibre, que le dará un sabor muy especial, pero debemos echar poca cantidad para no enmascarar ningún sabor.